Por Santiago Lado: Periodista Deportiva No Huddle | Patriots LATAM

Los Patriots vencieron 10 a 7 a los Broncos por el AFC Championship Game bajo una tormenta torrencial de nieve que afectó la segunda mitad. New England viajó a Mile High, la casa de un equipo de Denver comandado por Jarret Stidham, un viejo conocido de la casa, y su gran defensiva élite por un lugar en el Super Bowl.
El primer cuarto no empezó de la mejor manera. En la segunda serie ofensiva de Broncos, Stidham conectó con Mims una bomba de 52 yardas para luego anotar mediante Sutton el primer touchdown del partido. Los Patriots no encontraban respuestas en el lado ofensivo
del balón.
El segundo período arrancó con la misma tónica. No obstante, Stidham se vio abrumado por la presión que generó el pass rush visitante. En una jugada bastante llamativa, el mariscal de campo local lanzó un pase para atrás, lo que generó que la pelota estuviera viva y fue recuperada por New England. Pese a la polémica de los oficiales, que anularon el TD defensivo, Drake Maye logró anotar con las piernas. Al final del cuarto, ambos equipos erraron goles de campo y todo fue empatado 7 a 7 al entretiempo.
Ya en el segundo medio, Maye empezó a mover las cadenas en el primer drive del tercer cuarto. Todo se desvaneció en zona roja, donde Denver frenó y Borregales conectó su único gol de campo del partido. Con la ventaja de 10 a 7, llegó el cuarto definitorio. La nieve pasó a ser un factor más que presente y todo estaba muy complejo para ambos equipos.
Denver tuvo su oportunidad de empatar mediante un gol de campo, pero Leonard Taylor III puso la mano y desvió la patada, siendo así uno de los héroes de la jornada. Minutos después apareció Christian Gonzalez, el mejor CB de la liga, que interceptó a Stidham y sentenció el partido. Solo quedaba conseguir un primero y diez, algo que Maye se tomó en serio y lo logró con las piernas. Victory formation, y los Patriots a Santa Clara.
De esta manera, los Patriots jugarán el Super Bowl LX ante los Seattle Seahawks el domingo 8 de febrero en California, lo que será una revancha del duelo que Malcolm Butler selló con la intercepción más importante de la historia de la franquicia.











