Skip to main content
Advertising

Official website of the New England Patriots

Los New England Patriots cayeron ante los Seahawks en el kickoff y no hubo "revancha" del Super Bowl LX

Por Luciano Viale: Patriots LATAM | No Huddle

Romeo Doubs, Kevin Byard, and Morgan Moses. Photo by Lexi Ehle/New England Patriots

La revancha que todos esperaban no tuvo el mismo escenario, pero sí un final parecido. Los New England Patriots visitaron Lumen Field para el Kickoff Game 2026, siete meses después de haber caído ante los Seattle Seahawks en el Super Bowl LX disputado en Levi's Stadium, y volvieron a irse con las manos vacías: derrota 13-10, en una noche que tuvo de todo menos el desquite que buscaba el equipo de Mike Vrabel.

El partido arrancó con una noticia que cambió el libreto de ambos lados: Sam Darnold salió lesionado de la cadera en la primera serie ofensiva de Seattle, obligando a Drew Lock a tomar las riendas del ataque local mucho antes de lo previsto. Lejos de resentirse, los Seahawks encontraron en su backup la solidez necesaria para sostener el andamiaje que los llevó a levantar el título días atrás, justo antes de este partido, en la ceremonia de izamiento del banderín de campeones.

New England, por su parte, llegaba con la ilusión de dar vuelta la página después de la floja imagen mostrada en la definición de febrero, en un cruce que ponía en juego el orgullo de un plantel renovado en el offseason con la llegada de A.J. Brown. Lo que siguió fue un partido físico, de pocos puntos, que terminó reafirmando por qué a estos dos equipos les cuesta tanto sacarse ventaja cuando se cruzan.

El cuarto cuarto le volvió a doler a New England
La única jugada de real peligro de los primeros dos cuartos llegó por una variante poco habitual: un intento de flea-flicker de 34 yardas hacia A.J. Brown que Drake Maye tiró corto, aunque el propio receptor tuvo la inteligencia de volver por la pelota y forzar una interferencia de pase que dejó a New England en la yarda 2 de Seattle. En la jugada siguiente, el tight end rookie Eli Raridon capturó su primera recepción en la NFL, justamente para un touchdown, poniendo el 7-0 parcial para los Patriots.

Fuera de esa secuencia puntual, el resto de la primera mitad fue prácticamente un desierto ofensivo para ambos equipos. Seattle, con Drew Lock recién ingresado, apenas pudo completar 6 de 8 pases para 51 yardas antes del descanso, mientras que uno de los pocos destellos locales fue el debut en la NFL del running back rookie Jadarian Price. Con ese panorama ambos equipos se fueron al descanso con el mismo 7-0 con el que había arrancado el segundo cuarto.

En el complemento, los Patriots ampliaron la ventaja con un gol de campo de 50 yardas de Andy Borregales en la primera serie de la segunda mitad, para llegar al 10-0. Durante buena parte del partido, el conjunto de Foxborough mostró señales alentadoras. La línea ofensiva funcionó un poco mejor y contrastó la floja actuación de febrero. Seattle descontó con un gol de campo en el ocaso del tercer cuarto, y el partido llegó al último período con New England arriba 10-3, en lo que parecía encaminarse hacia la primera gran victoria de la temporada.

Sin embargo, todo cambió en el último período. Jaxon Smith-Njigba sacó a relucir su calidad y rompió una noche silenciosa con una recepción de 45 yardas en cuarto down (4ta&1), tras una intercepción de Nehemiah Pritchett (previo drop de Romeo Doubs que obligó a Drake Maye a forzar un pase profundo) que le había regalado a Seattle una posesión de lujo.

Esa jugada puso el empate 10-10 y encendió la remontada. Esa jugada terminó por romper el partido. Julian Love interceptó a Maye, dándole a Seattle el terreno necesario para que Jason Myers convirtiera el gol de campo que puso arriba a los Seahawks por 13-10, a falta de 5:50 para el final. New England todavía tuvo una última chance en el minuto final, llegando hasta la yarda 16 rival, pero Josh Jobe selló el partido con una intercepción en la zona de anotación.

En el balance final, Maye cerró con tres intercepciones, la peor marca de su corta carrera como profesional, incluyendo un 0 de 4 en pases de más de 20 yardas. Una estadística que resume bastante bien la noche de los Patriots: buenas señales durante buena parte del partido, pero los mismos fantasmas de siempre reapareciendo justo cuando más dolían, frente al mismo rival que ya los había dejado sin nada que festejar en la definición de la temporada pasada.

Con este resultado, New England arranca 0-1 el camino hacia la temporada regular 2026, mientras que Seattle confirma, apenas unas horas después de izar el banner de campeón, que sigue siendo una de las defensas más letales de la liga en los momentos decisivos. Para los Patriots, la lectura es clara: hay algunos destellos genuinos de mejora, pero todavía necesita encontrar la forma de ser constante a lo largo de todo el partido y poder cerrar estos encuentros que son más complejos porque este año el calendario no será tan amigable y cada victoria será de vital importancia.

Related Content

Advertising