Por Victor Pérez | Patriots Madrid

La semana pasada no pudimos hacer esta previa y el resultado no fue nada bueno. Tuvimos una dolorosa derrota contra los Jaguars por no haber preparado el partido como se debe. Así que, como no nos podemos permitir que esto nos pase de nuevo, volvemos a la carga con estas previas que nos ayudan a todos a prepararnos de cara al próximo domingo. Estas son las claves para esta semana
La maldición del 2026
Parece que estamos bajo los efectos de algún tipo de maldición que no nos está permitiendo disfrutar de la mejora que todos esperábamos del juego del equipo.
¿Qué probabilidades hay de que tu center esté sangrando, realice el snap y tu QB pierda el balón porque esa sangre hace que se le resbale? Esta temporada empieza a recordarme a las películas de "Destino final", donde una consecución de carambolas te lleva a un macabro destino.
Desconozco si las nuevas instalaciones del club están construidas sobre un cementerio, si se ha roto algún espejo en el vestuario o si hay una plaga de gatos negros en el Gillette. Pero este fin de semana toca sentarse a ver el partido aferrándose a ese amuleto que siempre os funcionó. Puede ser ese calzoncillo que llevabas la noche de la SB contra Atlanta, esa rutina que aplicas los días grandes o incluso aquella ofrenda que realizabas para aprobar los exámenes. Lo que sea necesario para salir de este bache.

No estamos tan mal
Pese a todo creo que estamos siendo demasiado dramáticos ya que solo llevamos tres partidos y parece que algunos han olvidado donde estábamos el año pasado a estas alturas. Para aquellos olvidadizos, en la tercera jornada del año pasado perdimos contra los Steelers en un partido malísimo del ataque donde las pérdidas condenaron al equipo y el juego desplegado no animaba a pensar en ese resultado que vivimos en febrero.
La única diferencia es que este año no vamos a tener ese partido balsámico, que fue el año pasado el partido contra Carolina, sino que vamos directamente camino de Buffalo a intentar aguar las celebraciones por su nuevo estadio.
Si en los próximos 3 partidos, ganamos 2, la situación será de todo menos preocupante.
Todos con Drake
Sin duda esta no está siendo una semana fácil para nuestro QB, que está recibiendo golpes como una piñata por el partido de Jaguars. Pero no podemos quedarnos en que todo el problema es Drake Maye.
Drake demostró el año pasado que tiene el talento necesario para ser top de esta liga y no podemos dejarlo caer y empezar a dudar tan solo 3 partidos después de habernos acercado a luchar por el séptimo anillo.
Quizás el tener ese talento ha hecho que todos le miremos solo a él, pero hay que ayudarle mucho más, y en estos momentos bajos es cuando, tanto sus receptores, como su backfield, como su coordinador ofensivo tienen que ser capaces de facilitarle el juego para que pueda volver a tener confianza y mostrar el nivel del año pasado una vez más.
Un tal Michael Jordan dijo "El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos" y es que precisamente esto es lo que necesitan estos Patriots.
Josh Allen en duda
Si alguno no pudo ver el pasado partido de los Bills, Allen, recibió un brutal golpe con el casco de un rival a la altura de su rodilla que le hizo mostrar evidentes signos de cojera y que encendieron todas las alarmas.
Pese a que parece que todos los reportes apuntan a que todo fue un mero susto, que no hay de momento noticias de que pueda perderse el partido y que Josh Allen es un QB que siempre ha destacado por su extrema dureza. Hay que ver como se desarrolla esta historia durante la semana.
Esto nos abre un abanico de escenarios muy distintos dependiendo de si Allen está o no disponible o si incluso estando disponible su movilidad puede verse limitada. La dependencia que Bills tiene de la movilidad de Josh Allen puede llegar a condicionar todo el juego de ataque de forma drástica.

Controlar la carrera y el reloj
Algo fundamental para que este equipo funcione es poder dotar a nuestro QB de un entorno favorable que le permita poder desarrollar su juego con tranquilidad y sin necesidad de arriesgar más de la cuenta. Para ello resulta fundamental que nuestro juego de carrera sea capaz de establecerse y que esto nos permita poder quemar reloj.
Pero hay una máxima en este deporte, para conseguir la victoria tu ataque tiene que ser tan bueno como tu defensa le obligue a ser. Esto no quiere decir ni más ni menos que en esta ocasión nuestra defensa debe ser capaz de controlar el juego de carrera de Buffalo para que no sean capaces de avanzar el balón y poner puntos en el marcador.
Este juego de carrera se basa en balones a Cook y escapadas de Josh Allen. Por lo que va a resultar fundamental poder forzar a que se realicen pases en los downs tardíos. Buffalo no cuenta con un gran cuerpo de receptores por lo que si nuestra secundaria es capaz de evitar que completen esos pases en terceros downs seremos capaces de luchar el partido con garantias.
Buffalo Bills son claros favoritos para hacerse con el partido, pero no hay nada más peligroso que luchar contra alguien sin nada que perder. ¡¡GO PATS!!











