Por Victor Pérez | Patriots Madrid

Primera gran crisis de la temporada zanjada con una victoria histórica en el estreno oficial del nuevo estadio de los Bills.
Aún estamos flotando después del salto que pegamos toda la Pats Nation al ver esa milagrosa recepción a una mano de Efton Chism, llega el momento de empezar a pensar en el siguiente rival.
Y es que esta semana volvemos al Gillette contra, para mí, la gran revelación de este año. Las Vegas Raiders se está destapando como un equipo en clara línea ascendente y que empieza a ver algo de claridad en su futuro. Estas son las claves para conseguir ampliar el casillero de victorias.
Vuelve el EQUIPO
Si algo ha hecho bien Mike Vrabel desde que llegó a los Patriots es actuar de catalizador. Convirtiendo todo el odio que se vuelca sobre el equipo en motivación para conseguir dar su mejor versión cuando parece que todo se viene abajo.
Llegamos a Buffalo con la peor versión de nuestro ataque, con el jarro de agua fría de las ausencias de Gonzalez y Barmore, nubarrones negros sobre nuestro QB, contra un rival invicto en su nuevo estadio… Pues con todo eso vimos la mejor versión de nuestro equipo, cada miembro del equipo aportó toda su energía y nos llevamos la victoria.
Ahora toca demostrar en casa que esto no es solo fruto de un día de suerte y empezar a construir una racha de victorias que nos aporte la confianza necesaria.
Sobrevivir a las lesiones
Alguna vez oí a algún analista comparar la NFL con Bruce Willis en las películas de Arma Letal (Die Hard) donde, poco a poco, según transcurre el metraje vemos que va perdiendo prendas de ropa, acumulando suciedad y heridas en su cuerpo hasta que llega esa escena final donde, normalmente, el héroe termina con una manta sobre los hombros al lado de una ambulancia mientras recibe felicitaciones por acabar con el malo.
Pues eso nos está pasando este año, poco a poco, vamos perdiendo piezas en todas las líneas que nos obligan a tener que reinventarnos cada semana para poder superar los problemas que van surgiendo. Esta semana tuvimos que reajustar la defensa para suplir las bajas de Gonzalez y Barmore, y para colmo salimos del partido sin Hollins y con la preocupante imagen de Rhamondre cojeando por un problema en la rodilla.
Pese a que poco a poco vamos a ir recuperando efectivos en las próximas semanas, como Schooler esta semana o AJ Brown para la próxima, no descartemos la llegada de algún refuerzo estos días.
Presionar a Cousins
Cousins que parecía llegar a Las Vegas con el cartel de temporero, pero se está estableciendo como una opción de cara intentar llegar a post temporada. Todo ello gracias a la gran inversión que han realizado en su línea ofensiva, que está permitiendo que su veterano QB pueda disponer del tiempo necesario para poder ejecutar sin necesidad de tener una movilidad extra. Por ello va a ser fundamental que la defensa sea capaz de generar presión al QB, en concreto necesitamos que Jacas sea esa bestia capaz de atravesar a una mole humana como Dawkins y que le están posicionando para entrar en las quinielas de cara a los premios de rookie defensivo del año.
Frenar a la carrera y los TE
Los Raiders son de esos equipos que necesitan establecer el juego de carrera para poder empezar a abrir juego a sus receptores. Para ello cuentan con una de las grandes promesas de la liga desde el backfield, Ashton Jeanty, que, aunque tuvo un primer año muy decepcionante parece que este año empieza a dar alguna muestra de lo que de alguien como él se esperaba. Esta mejora sin duda viene gracias a una línea ofensiva que está sabiendo abrirle los huecos que necesita.
Pero la principal amenaza de estos Raiders viene por el aire mediante su TE estrella, Brock Bowers. Un TE que, pese a que está viéndose algo mermado por continuos problemas físicos, cuando está al 100% es capaz de generar avances sostenidos para esta ofensiva.
Pero uno de los grandes puntos a favor de estos nuevos Raiders de Kubiak es que ha descubierto un compañero ideal para Bowers, Michael Mayer, que está consiguiendo establecerse como una segunda amenaza y cubriendo las carencias que Bowers tiene a la hora de poner bloqueos. Ambos suponen una amenaza a nuestra defensiva que como sabéis suele sufrir para parar a receptores grandes.
Ataques largos y sin errores
La ofensiva de Raiders, debido a la veteranía de Cousins, es de esas ofensivas que saben manejar a la perfección el tempo de los partidos. Imponen un ritmo machacón muy efectivo que les permite poder mantenerse siempre enganchados al partido. Por lo que necesitamos que nuestra ofensiva se mueva de forma tranquila y limitando al mínimo los posibles errores a los que nos puede llevar la gran presión que Maxx Crosby va a generar sobre Drake Maye. Porque remontar puntos a estos Raiders es algo complicado.
Pese a lo igualado de los pronósticos partimos con un pequeño favoritismo por jugar en casa. Y pese a que algún power ranking nos colocaba como número 31 la semana pasada llega el momento de empezar a levantar el vuelo. GO PATS!!











