Por Santiago Lado: Patriots LATAM

Los New England Patriots perdieron ante los Chicago Bears por 30 a 24 y volvieron a Foxborough con una derrota. Fue un partido el cual el conjunto comandado por Mike Vrabel corrió siempre de atrás y nunca pudo mantener un nivel equilibrado. De esta manera, los Pats cayeron a una marca de 4-3 en la temporada de la NFL.
Fue un duelo destacable de Drake Maye (a pesar de la intercepción en zona roja), el cual terminó con 321 yardas aéreas, dos touchdowns por pase, 26 yardas terrestres y un touchdown por tierra. Sin embargo, no fue suficiente para detener al equipo local, que pegó en el momento justo y nunca largó la delantera.
La defensiva de New England fue el punto flojo de la jornada, permitiendo 30 puntos y más de 300 yardas. Luther Burden terminó con 113 yardas y un TD para los Bears, mientras que Williams lanzó para 300 yardas. La unidad de Zak Kuhr nunca encontró la manera de contener la explosividad de los "Osos".
Los Patriots y un partido complejo en Chicago
El primer cuarto comenzó con los Bears poniéndose en ventaja por dos posesiones hasta que Drake Maye, al inicio del segundo período, anotó el primer touchdown de la noche para New England por la vía terrestre y puso las cosas 10 a 7 a favor del local. Cuando los Pats parecían acercarse y poder empezar a dar vuelta el marcador, Maye fue interceptado en zona roja.
Antes de finalizar la primera mitad y con los Patriots abajo 20 a 7, nuestro mariscal de campo conectó insólitamente con Rhamondre Stevenson. Con tres segundos por jugar y a 48 yardas de la zona de anotación, "Mondre" se escapó y ayudado de una serie de bloqueos llevó la pelota a las diagonales. De esta manera, los seis veces campeones del Super Bowl se fueron al halftime con una inyección anímica muy importante.
El tercer cuarto arrancó con la defensiva dormida y Williams volvió a pegar, esta vez conectando con su tight end, Colston Loveland. La unidad de Josh McDaniels respondió y con otro gran drive, Maye logró conectar con Eli Raridon para acortar el marcador a 27-21. Chicago empezó a comer el reloj de juego y con un gol de campo más por lado, el juego terminó 30 a 24 para los Bears.
Con esta caída, los de Vrabel volvieron a casa con un 4-3 y una dolorosa derrota en primetime, dejando en evidencia los errores defensivos que costaron caro, la poca profundidad de jugadores en el roster debido a las lesiones y el playbook en la segunda mitad. New England tendrá varios días para prepararse antes de enfrentar a Miami por un duelo divisional necesario e importantísimo.











